
Te regalo mi cintura
y mis labios para cuando quieras besar...
te regalo mi locura..
y las pocas neuronas que quedan ya
mis zapatos desteñidos
el diario en el que escribo
te doy hasta mis suspiros pero no te vallas más
solo me queda un cigarrillo y mi maldita cabeza, no te para de extrañar
No hay comentarios:
Publicar un comentario